Las sesiones de colaboración funcionan mejor cuando todas las partes comparten la misma visión, expectativas claras y una forma profesional de trabajar.
Por eso, antes de participar en cualquier proyecto creativo, me gusta dejar por escrito cómo planteo una colaboración: desde la organización previa y la comunicación entre participantes, hasta el uso de imágenes, derechos y funcionamiento general de la sesión.
No se trata de poner límites innecesarios, sino de evitar malentendidos y conseguir que todo el equipo pueda centrarse en crear.
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